
El municipio de Subirats, en la provincia de Barcelona, se convierte en el primer ayuntamiento en poner en marcha una implantación piloto del proyecto Incidencias DEA, una herramienta destinada a facilitar que los ciudadanos puedan comunicar de forma sencilla problemas detectados en desfibriladores de acceso público.
El sistema permite informar de incidencias como vitrinas dañadas, vandalismo, desaparición del desfibrilador, problemas de acceso, desperfectos visibles o cualquier otra anomalía que pueda afectar a la disponibilidad del equipo.
La iniciativa parte de una idea sencilla: aprovechar la presencia de los propios ciudadanos para mejorar el seguimiento del parque de desfibriladores instalado en espacios públicos.
Mediante un código QR situado junto al DEA, cualquier persona puede acceder desde su teléfono móvil a un formulario de incidencias, indicar el problema detectado y, cuando sea necesario, adjuntar fotografías.
La comunicación puede llegar al Ayuntamiento, a la empresa responsable del mantenimiento o a ambos, facilitando el seguimiento de la incidencia hasta su resolución.
Un complemento al mantenimiento periódico
El objetivo del proyecto no es sustituir las revisiones realizadas por las empresas mantenedoras, sino complementarlas.
Entre una revisión y la siguiente pueden producirse situaciones que no siempre son detectadas inmediatamente: una vitrina rota, una puerta que no cierra correctamente, un DEA que ha sido utilizado, un equipo que ha desaparecido o daños provocados por vandalismo.
La participación ciudadana permite reducir el tiempo necesario para detectar este tipo de problemas.
Mejor control del parque de desfibriladores
Además de la comunicación de incidencias, el proyecto está diseñado para facilitar a los ayuntamientos una mejor visión del estado de sus instalaciones.
El sistema puede integrarse con Alertlink112, plataforma destinada a la gestión de desfibriladores y vitrinas, permitiendo mantener un histórico de incidencias, conocer cuándo han sido resueltas y mejorar la coordinación entre Ayuntamiento, empresa mantenedora y responsables de las instalaciones.
La filosofía del proyecto es sencilla: hacer partícipe al ciudadano del cuidado de los desfibriladores públicos.
Porque un DEA instalado no solo tiene que estar visible. Tiene que estar disponible y en condiciones de uso cuando alguien lo necesite.
Subirats, municipio piloto
La experiencia de Subirats permitirá comprobar el funcionamiento del sistema en condiciones reales y conocer la respuesta de ciudadanos y responsables municipales.
La información obtenida durante esta prueba servirá también para mejorar la plataforma y adaptar su funcionamiento a las necesidades reales de los municipios.
Todos unidos para salvar una vida.

