Instalar un desfibrilador externo automatizado (DEA) en un espacio público es solo el primer paso. Para que pueda ser realmente útil en una emergencia, es necesario comprobar periódicamente que el equipo, la vitrina y todos sus elementos asociados se encuentran en condiciones adecuadas de uso.

Una revisión visual sencilla puede ayudar a detectar problemas que, si pasan desapercibidos, podrían dificultar o incluso impedir la utilización del desfibrilador cuando sea necesario.

Comprobar que el DEA está en su sitio

El primer punto parece evidente, pero es fundamental: confirmar que el desfibrilador continúa dentro de su vitrina o soporte y que no presenta daños visibles.

En instalaciones situadas en espacios públicos pueden producirse situaciones de vandalismo, robos, manipulaciones o usos del equipo que no siempre son detectados inmediatamente.

También conviene comprobar que la vitrina puede abrirse correctamente y que ningún elemento bloquea el acceso al DEA.

Revisar el indicador de estado

Muchos desfibriladores incorporan un indicador luminoso, una pantalla o un símbolo que permite comprobar visualmente si el equipo está preparado para funcionar.

Dependiendo del fabricante y del modelo, este indicador puede mostrar diferentes colores o símbolos.

Si el equipo muestra una señal de advertencia o un estado diferente al habitual, debe comunicarse al responsable de mantenimiento para que pueda revisarlo.

Electrodos y batería

Los electrodos de un desfibrilador tienen una fecha de caducidad y deben encontrarse correctamente almacenados y protegidos.

La batería también tiene una vida útil determinada y debe ser sustituida siguiendo las indicaciones del fabricante.

Por este motivo, una correcta gestión del parque de desfibriladores debe incluir el control de las fechas de caducidad y sustitución de estos elementos.

La vitrina también forma parte de la instalación

Una vitrina rota, una cerradura dañada, una puerta que no cierre correctamente o una señalización deteriorada pueden afectar al funcionamiento general de la instalación.

También es importante comprobar que el acceso al desfibrilador permanece libre y que su ubicación continúa siendo visible.

En instalaciones exteriores, además, pueden aparecer daños provocados por humedad, temperaturas extremas o exposición continuada al sol.

Señalización y localización

En una emergencia, localizar rápidamente el desfibrilador puede ahorrar un tiempo muy valioso.

La señalización debe ser visible desde diferentes puntos y permitir identificar fácilmente la ubicación del DEA.

También conviene comprobar que cualquier información de contacto o instrucciones colocadas junto al equipo continúan siendo legibles.

La revisión periódica y la colaboración ciudadana

Las empresas mantenedoras realizan las revisiones correspondientes según cada contrato y normativa aplicable, pero entre una revisión y la siguiente pueden aparecer incidencias inesperadas.

Una vitrina vandalizada, un DEA desaparecido o un acceso bloqueado pueden ser detectados antes por un ciudadano que pase habitualmente por la zona.

Facilitar canales sencillos para comunicar estas incidencias puede complementar el mantenimiento periódico y ayudar a mejorar el seguimiento de las instalaciones.

Un DEA debe estar disponible cuando realmente se necesita

La cardioprotección no consiste únicamente en instalar un desfibrilador.

También implica garantizar que el equipo está localizado, accesible, señalizado y en condiciones adecuadas de funcionamiento.

Una revisión visual periódica y una gestión correcta de las incidencias pueden contribuir a que, cuando llegue una emergencia, el desfibrilador esté realmente preparado para ser utilizado.

Por Redacción Latidos

Juan Manuel Hernández. Profesional especializado en cardioprotección y gestión de desfibriladores, con más de 13 años de experiencia en el sector. Fundador de Alertlink112 y desarrollador de soluciones para mejorar la gestión, supervisión y seguridad de los DEA. En Latidos comparte información y actualidad sobre cardioprotección, emergencias y desfibriladores.

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